COLEGIO AMERICANO

DE FOTOGRAFÍA

La Mejor Escuela de Fotografía en México

38 AÑOS DE EXPERIENCIA

"Ansel Adams"

Tels:    55 74 03 98     55 74 40 86

Fundado en 1980

BIBLIOTECA HYPATIA

Nuestra Biblioteca,

aún pequeña, pero en ella se encuentra el contenido con más de 1000 volúmenes de Fotografía, Cine, Fotoacabado y Video, además de revistas de Fotografía elaboradas por los alumnos; computadora,  escaner e impresora para facilitar el trabajo de investigación de los alumnos.

El último científico que trabajo en la Biblioteca de Alejandría, fue una matemática, astrónoma, física y jefe de la escuela neoplatónica de filosofía; un extraordinario conjunto de logros para cualquier individuo de cualquier época.

 

Su nombre era Hipatia. Nació en el año 370 en Alejandría.

Hipatia, en una época en la que las mujeres disponían de pocas opciones y eran tratadas como objetos en propiedad, se movió libremente y sin afectación por los dominios tradicionalmente masculinos.

 

Todas las historias dicen que era de una gran belleza.

Tuvo muchos pretendientes pero rechazo todas las proposiciones matrimoniales.

 

La Alejandría de la época de Hipatia –bajo dominio romano desde hacia ya tiempo- era una ciudad que sufría de graves tensiones. La esclavitud había agotado la vitalidad de la civilización clásica. La creciente Iglesia cristiana estaba consolidando su poder e intentando extirpar la influencia y la cultura paganas. Hipatia estaba sobre el epicentro de estas poderosas fuerzas sociales, Cirilo, el arzobispo de Alejandría, le despreciaba por la estrecha amistad que ella mantenía con el gobernador romano y porque era un símbolo de cultura y ciencia, que la premotiva Iglesia identificaba en gran parte con el paganismo.

 

A pesar del grave riesgo personal que ellos suponía, continuo enseñando y publicando, hasta que en el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado. Cirilo fue proclamado santo.

La gloria de la Biblioteca de Alejandría es un recuerdo lejano. Sus últimos restos fueron destruidos poco después de la muerte de Hipatia. Era como si toda la civilización hubiese sufrido una operación cerebral infligida por propia mano, de modo que quedaron extinguidos irrevocablemente la mayoría de sus memorias, descubrimientos, ideas y pasiones.

 

La perdida fue incalculable. En algunos casos solo conocemos los atormentadores títulos de las obras que quedaron destruidas. En la mayoría de los casos no conocemos ni los títulos ni los autores. Sabemos que de las 123 obras teatrales de Sófocles existentes en la Biblioteca solo sobrevivieron siete.

Una de las siete es Edipo Rey.

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